Los elementos de lo que aquí se ha llamado "modelo" son irreversibles, no tanto por una incapacidad de retroceso, de un regreso a un estado anterior del que puedan haber sido desplazados o la vuelta sobre sí que iguala a sí, sino, antes bien, porque el retroceso, el regreso o la vuelta sobre sí circulan en paralelas radicalmente asimétricas, que se pliegan, indefectiblemente, sobre sí, mostrando no ya dos lados sino un despliegue potencialmente inagotable en ese plegarse sobre sí, cada uno sobre el otro que es sí mismo en otro, remisión infinita, espejo insondable, irreversibilidad abismal: sobre la línea de horizonte, todo lo que hay; sobre la línea de la línea del pliegue, la succión inversora que no ofrece un mero contrario o contradictorio, sino que abre hacia eso otro sobre lo que se pliega y cierra el pliegue en ese infinito que terminó con las posibilidades a fuerza de exceso de lo abierto y de lo cerrado, exceso, por lo demás, irreversible.
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on lunes 30 de abril de 2007
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Caos/ Cosmos
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