"El sueño ha hablado con voz muda, y las instrucciones han aparecido, sin más. Al levantarme de la cama, no es solamente mi cuerpo lo que recorre el espacio de mi habitación (hacia el pasillo, luego hacia la cocina, de vuelta al pasillo...), gastando el tiempo que, por lo demás, no parece trascurrir como debiera (tampoco las distancias, ni el proceso de desplazamiento, que padece elipsis, discontinuidades), sino que la usual materia delimitada por la piel y mucosas y acompañada por una percepción espaciotemporal que percibe desde un punto fijo y en sucesión lineal las cuatro dimensiones usuales está forzada, presionada por [algo], que no sabría decir si es otra materia, o bien potencia mental o espiritual, siquiera si algo de esto se le aplica, y que se [expande] y [contrae] dejando inalteradas las dimensiones espaciotemporales, [golpeando], como pugnando por salir, mi frente, y dejando que [algo] invisible se vierta desde las manos..."
This entry was posted
on martes 15 de mayo de 2007
at martes, mayo 15, 2007
and is filed under
Infrecuencias
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
