Aunque los movimientos de constitución tengan en el espejo una de sus figuras, aunque en los acoplamientos dentro de la placenta relacional el fluido solidificado se dedique a recibir y emitir reflejos con un encargo, aunque un foco relevante de puntos se constituya como Mismo en los flujos de haces, no por ello podremos considerar clausurada armónicamente -cósmicamente- la constitución misma, dentro de su relación consigo, como Sí Mismo. Antes bien, el espejo puede ser membrana, lugar de paso, incluso sin que aparezca una figura ostensiva como el atravesar hacia un Afuera; la imagen puede revelarse, de manera sutil, como ligeramente alterada, no del todo coincidente, con presencia del fallo; puede ser suficiente ese mínimo para dar la pista, el indicio que avise de la blandura del cierre.
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on jueves 24 de mayo de 2007
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Caos/ Cosmos
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