La carne es el ojo del huracán; el punto crítico focal donde las desquiciadas, múltiples, infinitas, caleidoscópicas, anfinoísticas espirales son tragadas; la condensación imposible de complejidades alógicas pero tenaces, sutiles y brutales, destinales aunque efímeras; el sumidero de los flujos eternos e instantáneos; la antimatriz amatricial; el cero mínimo, la inextensión pura, la nada-nada.
Los dientes se abren paso.
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on martes 5 de junio de 2007
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Espirales
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