¡Aye, pero qué... es...! Apenas dos momentos que dejo de estar en las torres, ¡y qué desbarajuste! Ah... ese fragmento no cuadra, no lo puse yo ahí... eso está algo doblado, ¡rectas, simetría, estantes, quietecitos todos! Y ese ruidito... ¡para ya! ¿Y ese sumidero? ¿Cloacas, en mi hogar? Me ataca... Suelto desde lo deshecho, salen trocitos hacia aquí... No habrá remedio...
De repente, de repente, de repente lo vi todo despegando no los párpados, sino abriendo las córneas y derramando los líquidos blandos, pastando las blanduras tristes y llenas.
This entry was posted
on sábado 9 de junio de 2007
at sábado, junio 09, 2007
and is filed under
Espirales
. You can follow any responses to this entry through the
comments feed
.
